Volver arriba

La cocaína es una sustancia extraída de la planta ERITROXILOM COCA, que crece abundantemente en Sudamérica. La presentación más común de la cocaína es el clorhidrato de cocaína, también comúnmente denominada “coca o farlopa”.

Es un potente estimulante del sistema nervioso central y al igual que cualquier droga psicoactiva su uso se ve influenciado por factores de tipo ambiental, personal y de los distintos preparados y vías de administración.


Su aspecto es un polvo blanco cristalino, parecido a la sal, normalmente se aspira, también se inyecta o se fuma mezclada con tabaco. La cocaína estimula, excita, disminuye la fatiga, el sueño y el apetito. Aumenta la seguridad subjetiva del sujeto que la consume y produce en los primeros consumos, vivencias de bienestar.

El cuerpo tiene 4 vías de absorción de sustancias:

  • Oral
  • Inyectada o intravenosa
  • Esnifada sólida o intranasal, a través de las muscosas nasales se absorbe un sólido.
  • Vía pulmonar, inhalada al aspirar el gas resultante de quemar una sustancia y penetrando éste directamente en los pulmones.

Los “chinos”, es papel de plata con la sustancia encima, se quema y el gas se aspira junto con la sustancia líquida. Su denominación viene porque era el sistema de consumo del opio por los chinos.

La cocaína tiene dos presentaciones:

  • Clorhidrato de coca: el polvo blanco, y se suele consumir esnifada o inyectada.
  • Base de coca: es la cocaína basificada, es decir se basifica de las hojas de la planta, en realidad es base.

El “crack”, es el clorhidrato basificado, que al mezclarlo con otra sustancia y calentarlo se convierte en cristales que hacen el mismo sonido. Los riesgos más comunes son infartos, hipertensión, hemorragias cerebrales, delirios, agitación, insomnio, irritabilidad, depresión de rebote o lesiones locales de la mucosa nasal. También puede provocar agitación, impulsividad y en algunos casos, agresividad.

Entre los trastornos psiquiátricos relacionados con la cocaína existe una larga lista de diagnósticos, presentando criterios específicos la intoxicación y la abstinencia de cocaína. Además, otros trastornos psiquiátricos inducidos por el consumo de cocaína son el delírium, el trastorno psicótico, el trastorno del estado de ánimo, el trastorno de ansiedad, el trastorno sexual, y el trastorno del sueño.

Los efectos físicos secundarios de la cocaína, son abundantes y variados, aparte de los trastornos psiquiátricos ya mencionados; entre ellos, problemas de corazón y respiratorios, problemas en el intestino, problemas musculares y nerviosos, pérdida de olfato, etc.

Distintos fármacos han sido ensayados para el tratamiento de la dependencia de cocaína, sin embargo tan sólo unos pocos han demostrado ser eficaces en estudios, y en muchos casos los resultados positivos iniciales no han sido confirmados posteriormente. Los estudios actuales sugieren que la combinación de terapias farmacológicas, (en nuestro tratamiento, se utilizan sólo para la desintoxicación y/o en algunos casos muy concretos en que son necesarias) y conductuales o cognitivas son las que ofrecen mejores resultados en el tratamiento de estos pacientes.

Desde un punto de vista clínico, puede sospecharse la existencia una adicción a la cocaína en personas que, de forma inexplicable, presentan cambios en su conducta y personalidad, como irritabilidad, dificultades para concentrarse, conducta compulsiva, trastornos importantes del sueño y pérdida de peso, pues suprime el hambre. Suelen presentar cambios de conducta a nivel laboral y familiar, con incapacidad para realizar tareas que antes desarrollaban con normalidad, debido a que a consecuencia de la adicción, se concede una prioridad absoluta al consumo de la sustancia psicoactiva o droga.

En el caso de consumo por vía nasal, (vía de consumo más común actualmente) la cocaína tiene efecto vasoconstrictor local, por lo que los pacientes desarrollan una congestión nasal que intentan hacer desaparecer o evitar automedicándose con descongestionantes nasales.

Un signo inicial de la dependencia de cocaína, lo constituye la creciente dificultad para resistirse al consumo de dicha droga, y esto es debido a su corta semivida, se necesitan dosis frecuentes para mantener su efecto euforizante. Los sujetos condependencia a la cocaína suelen gastar mucho dinero en un espacio breve de tiempo y, como resultado de ello, pueden llegar a implicarse en actividades ilegales para adquirir la sustancia.

Son frecuentes las complicaciones físicas o mentales como ideación paranoide, comportamiento agresivo, ansiedad, depresión y pérdida de peso. El riesgo de contagio del VIH, y otras enfermedades de transmisión sexual es altísimo enconsumidores de Cocaína, pues el consumo aumenta la probabilidad de tener relaciones sexuales de riesgo.

Los adictos a la cocaína, a menudo necesitan discontinuar el consumo bien para descansar o bien para obtener fondos adicionales, que les permitan poder mantener el consumo de las dosis necesarias. Las responsabilidades laborales o familiares, como el cuidado de los hijos, pueden incluso llegar a abandonarse totalmente para obtener o consumir la cocaína, la necesidad del consumo de la sustancia psicoactiva o droga es tan fuerte, que el drogodependiente, en muchos casos, es capaz de pasar por encima de todo en su afán de satisfacerla.